
Hace unos días tuve el placer de ver la película de Pillion, y en este espacio de mi blog, vamos a hablar de la película, pero sin hacer spoiler, para que las personas que no la hayan visto, que la vean y que la disfruten.
Para empezar, Pillion para mi tiene dos vertientes, la vertiente bedesemera pero tambien la vertiente emocional.
La vertiente bedesemera es recalcar lo que hace tiempo llevo pronunciando, y es la importancia de saber elegir bien.
En muchos textos míos, hablo de la importancia de saber elegir bien, de primero conocerse, de adquirir esa experiencia, pero también la confianza como persona, pero saber elegir con quien confiar, y esta película hace énfasis en lo que implica saber elegir bien.
Todos las personas que formamos parte del mundo BDSM, hemos tenido nuestros inicios, unos lo tuvieron bien y otros lo tuvieron mal, y adquirir la experiencia, en cada persona es diferente.
La pelicula tiene esa vertiente y lo de adquirir experiencia, pero desde un enfoque muy diferente, porque las personas protagonistas son dos personas homosexuales, un dominante y un sumiso, y en cierta forma se agradece, porque se ve desde un diferente punto de vista, al que estamos acostumbrados.
Pero también había otra vertiente, la emocional. En esta vertiente, tengo que decir que me ha tocado bastante, porque la madre del chico sumiso, es una madre muy protectora, y claro yo aquí quiero hacer un pequeño apunte, como es la privacidad.
En los tiempos que corren, lo que es el BDSM, esta mas abierto y no hay tanto miramiento, y juzgamiento, pero sigue habiendo, entonces traspasar puertas mas allá del BDSM, de la dinámica, y que llegue a la familia o amigos, pues creo que debería estar separado, principalmente por falta de entendimiento.
Porque el sentir es el sentir, y forma parte de manera individual de la persona.
Hasta aquí mi pequeña opinion sobre esta pelicula, principalmente porque me ha gustado mucho, en esas dos vertientes, y que pone enfasis a mi postura, a mi sentir, a mi vision del BDSM.

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