La Sumisión Mental

En este momento quiero hablar de uno de los temas más complejos y a su vez extraordinarios como es la sumisión mental. 

Algo que se debe tener en cuenta es que cualquier tipo de relación, dentro y fuera del BDSM, tienen un componente psicológico, aunque sea mínimo, y cada persona pone el grado que desea en lo que respecta a la parte mental, cada persona lo pondrá según su grado y también lo que le interesa. 

En mi caso, lo que es la sumisión mental, es algo que tiene que ser muy elevado, es más tengo que decir que por mi parte, para que se de ese caso tiene que haber una confianza brutal con una persona, para yo adquirir cierto grado de sumisión mental en mi vida, porque sino serán unas simples prácticas como bottom. 

Lo bueno que veo de la sumisión mental, es que es un camino de autoconfianza con una misma y posteriormente es la confianza con la persona que despierta esa sumisión mental, que ahí interviene la dominación mental, y en mi humilde de opinión, una vez forjada es que se vuela con plena libertad para ambas partes, tanto por la parte dominante como para la parte sumisa, pero antes de todo eso, es un camino lleno de baches y retos, antes de llegar ese grado de confianza. 

He oído y he leído infinidad de teorías sobre lo que implica la sumisión mental, y que va muy relacionada con la confianza, y para empezar quiero destacar que la confianza absoluta, es una de las mayores falacias que se ha pasado por el BDSM, ya que lo absoluto no existe, ya que en el mundo BDSM, más vale verdades relativas que absolutas, porque cuando deja algo de existir, también deja de ser absoluto. 

En mi caso, la sumisión mental, es que no va relacionado a las prácticas, sino va relacionado con las fantasías que quiero cumplir en relación a mi sexualidad, y muchas de ellas, tienen cierto grado de morbo, de riesgo, y ese riesgo se requiere de un cierto grado de peligrosidad, no se trata de jugar o dar azotes en una fiesta BDSM, se trata de lo que se juega fuera de los eventos, y en la más estricta intimidad entre dos personas, entonces en mi caso, debe ser así tener ese cierto grado de confianza con esa persona para que se cumplan esas fantasías, y también que la persona dominante despierte cierto grado de autoconfianza conmigo misma, que muchas veces la falta de confianza entre nosotros, porque no conocemos a personas que despiertan nuestros más instintos. 

Pero siempre debo dejar bastante claro que no hay verdades absolutas, ya que todo se transforma, y no hay nada escrito sobre piedra. 

Por eso, lo que son los caminos de la sumisión mental, es un camino extraordinario que cada persona es libre de explorar de la mejor forma, y que implique que sea sana y consensuada, sobre todo esta segunda y que lleve a lo mejor de las satisfacciones, sobre todo para la persona sumisa. 



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