
En este espacio, voy a hablar de un descubrimiento conmigo misma, cuando he practicado BDSM, con alguien de mi confianza, y ha habido lágrimas de por medio, en alguna práctica que la verdad desde mi posición me ha sorprendido, y estoy en ese proceso de aceptación conmigo misma.
Tengo que recalcar y redefinir que los ambientes BDSM, pues esto lo que yo considero fundamental, es tener en la intimidad con una persona, indistintamente de la posición y el rol que se tenga, y también en los eventos BDSM que vaya, pero siempre sabiendo que ambos ambientes son totalmente diferentes entre ellos.
Yo considero que la mejor forma de conocerse y disfrutar es en la intimidad, porque allí solamente estamos yo y la otra persona, y aquí las cosas cambian mucho, cuando se juega en un local, y claro todo cambia.
Y es que en mi caso, y recientemente, cuando hago ciertas prácticas, pues me ha pasado una serie de emociones, que desde que pasó, lo evaluó de una forma reflexiva y crítica.
De un tiempo para acá, con prácticas como el spanking, shibari, entre otras practicas, pues ha estado muy presente lo de las lágrimas, pero claro aquí influyen muchos factores, por ejemplo, en lo del spanking cuando utilizan conmigo, una vara de equitación para caballos, pues con esa herramienta, a mi personalmente me hacen llorar.
En el shibari, por ejemplo, pues es depende quien te ate, cuando yo hago shibari con personas de confianza, pues las ataduras son complejas y fuertes, que a tal punto, me salen moretones y no marcas, y donde no había resistencias, aquí las hay.
Pero para profundizar, cuando hago estas prácticas, o prácticas mentales que llevan cierto aprendizaje, me salen esas lágrimas, pues digamos que las lágrimas hacen en mi ciertas emociones, como una especie de liberación, como de soltar el control y incluso ponerme cachonda y mojar, y la verdad cuando estoy en situaciones bastantes intensas, que no tolero en mi vida rutinaria, pues me pasa esas cosas.
En ocasiones, que yo tengo un punto bastante definido en lo que implica el masoquismo emocional, por la naturaleza de las prácticas, de las sesiones, y más aún si se lleva en un terreno de confianza, pero claro lo que implica el masoquismo, en especial el masoquismo emocional, hablaremos en otro espacio, en mayor profundidad, aquí solamente vengo a compartir lo que implica las lágrimas, y en qué situaciones, prácticas, muy concretas y que papel tiene en mi BDSM.

Deja una respuesta