
En este espacio quiero hablar de las resistencias, que puede tener una persona a la hora de practicar el BDSM, y de disfrutar de el, siempre desde el punto de vista de la sumisión.
También cabe destacar que no es lo mismo las resistencias que los limites, son cosas totalmente diferentes y en este espacio vamos a hablar de las resistencias, y que tipos de resistencias hay, que según mi punto de vista son las siguientes: Físicas, Sexuales y Mentales. Y en este espacio vamos a desarrollar una por una.
Las resistencias físicas, son esas resistencias que se presentan cuando se toca la parte física del BDSM, que después todo eso se equilibra por supuesto que si, porque no todas las personas cuando nos hemos iniciado en el BDSM, y hemos buscado adquirir esa experiencia, teníamos la destreza de soportar una sesión de spanking, de electro, de agujas, de momificacion…
Es mas considero que yo todavía no tengo suficiente destreza en muchas practicas, solo es hacerse con ello.
Las resistencias sexuales son esas resistencias que se presentan cuando toca la parte sexual del BDSM, o mejor dicho de otra manera, cuando se quiere llevar cierta fantasía, porque es algo que no es muy común o esta fuera de lo establecido, y la verdad que no todas las personas que tenemos fantasías, venimos con la lección aprendida, ya que cuesta abrirse y saber confiar, pero una vez cogido se disfruta, pero siempre al principio, hay algún tipo de resistencias.
Y por ultimo están las resistencias mentales, y en mi opinión, las que son mas difíciles de combatir, pero sin duda alguna las mejores, cuando se libera a la mente y al alma, de dichas resistencias, ya que se permite volar libre y soltarse, y rendirse y confiar, que es cierto que todos tenemos algunas, y yo me incluyo, porque para mi una de esas resistencias, se manifiesta en querer tener el control, sin embargo, yo lo que quiero es soltarlo, pero también tengo que saber muy bien con quien hacerlo.
De ahí, que sea muy importante saber florecer, saber sentir, saber entregarse, pero sobre todo saber vivir y disfrutar y dejarse llevar por la sumisión.

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