
En este espacio quiero hablar de unos de los temas más importante que debe tener una persona, indistintamente del rol que se sea, y es la paciencia y la parte contraria, las prisas o la impaciencia.
Tengo que decir que el camino de la paciencia y la impaciencia, es una camino de autoconocimiento que debe acompañar a las personas, y que muchas veces cuando las personas cometemos errores y es por falta de paciencia y queriendo correr.
Voy hablar de este tema desde mi visión personal y de mi experiencia, que no necesariamente tiene que ser igual con los demás.
Tengo que confesar que el camino de la paciencia ha sido bastante complicado, porque mi paciencia no ha sido mi punto fuerte, pero he tenido algo que trabajar, de la misma forma que la prudencia y de la misma forma que el autocontrol, principalmente porque al no hacerlo me trajo muchas consecuencias.
Por eso considero que es muy importante tener paciencia, porque las prisas y la impaciencia no van a llevar a ninguna parte, de hecho, lo que puede hacer es que el pensamiento es confuso y también cabe la posibilidad de conocer personas que no traigan nada bueno.
Todo esto aplicable al BDSM, lo veo el doble mas importante. De hecho tengo que decir, que a mi el BDSM, me ayudó en este aspecto a tener más paciencia y a no correr, y darme ese tiempo para conocer a las personas y a mi misma, y a mi propio ritmo y también me ayudó en el camino de la confianza.
Y porque es más importante en el BDSM, lo que implica la paciencia, y es que el BDSM y como he dicho en anteriores ocasiones, es que “El BDSM en buenas manos es muy bonito y en malas manos, puede ser un auténtico infierno”, y saber escoger a una persona que nos inspira esa confianza, para la realización de prácticas, de fantasías, se debe conocer muy bien a la persona, pero mientras llega la persona correcta, es cuando debemos cultivar la paciencia, el no estar en carencia, el conocer personas y también saber que no todas las personas tienen que tener un papel sexual en nuestra vida, y mientras aparece todo esto, hay que tener paciencia, y cuando se tiene también, porque la realización de practicas y fantasías, pues sale sin querer esa impulsividad, y lo mejor es cultivar esa paciencia, y a partir de ahí, disfrutar y dejarse llevar.
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