
En este texto quiero hablar de un tema bastante interesante, como es la confianza, aquí quiero distinguir varios tipos de confianza: La confianza que se puede tener con una persona o personas, y la confianza con una misma.
En este caso, quiero hablar más de la segunda, y no tanto de la otra.
Cuando se llega al BDSM, con esto quiero decir cuando empecé a experimentar, que digamos que es la etapa de exploración, para saber dónde encajamos tanto con el rol que una persona que se identifica como en las prácticas que se quieren experimentar y adquirir experiencia, pero entre esa adquisición de experiencia, también juega un papel muy importante, lo que es la confianza en una misma.
La confianza en una misma, es digamos explorar a donde se quiere llegar, yo siempre hablo de la parte del bdsm psicológico, pero esa parte se tiene que complementar en la parte del bdsm físico, para que se manifieste esas prácticas en el cuerpo, porque el término que he oído muchas veces y yo misma también he dicho como es el siguiente: “Hay que follar la mente”, está muy bien por supuesto, pero también hay que llevarlo al placer carnal.
Que a priori es muy fácil de decir, por supuesto, pero al principio de todo, cuando estas en modo de exploración, cuando navegas por las redes, cuando buscas información, empiezas tu andadura por el mundo de fet, es muy difícil, una vez rota esa barrer, y se va adquiriendo la experiencia, es cuando ganas confianza en tu misma.
Yo en otros textos, he hablado de lo que es el autoconocimiento, y es importante para saber lo que nos gusta y lo que no, lo que se quiere explorar y lo que es un límite, la confianza es fundamental, porque si una persona no se tiene confianza a una misma, sino explora hasta dónde puede llegar, no podrá confiar en otra persona.
Que muchas veces en la andadura bedesemera, no siempre se estará arriba, por supuesto, porque hay que tener en cuenta, que lo bueno que tiene el BDSM, es que todo en cierta forma se transforma, yo en mi caso, cuando empecé mi visión del BDSM era muy generalizada, con el pasar del tiempo se está convirtiendo mía, y prácticas que había jurado en su momento, que no iba a hacer, ahora en mi realidad presente, pues la hago, y al abrir la mente lo que me ha ayudado es abrirme a otras personas, a confiar.
Por eso considero importante, que primero una persona debe confiar en una misma, antes de confiar en una persona, porque si se hace al revés, se corre el riesgo de tropezar, que los tropiezos son piedras del camino, pero también en cierta forma son bendiciones disfrazadas de decepciones, que nos ayudan a crecer y saber a quién elegir y a quien compartir nuestras más intensas fantasías y nuestra esencia.

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